Enrico Bucci nace en Venecia un 21 de septiembre
de 1929. Estudia Filosofía en la Universidad de Padua, que
data del año 1222.Vivir en este lugar le significa ponerse
en contacto con una realidad estimulante en la que el arte, la cultura,
la modernidad y la tradición se encuentran para fundirse
la una con la otra. El centro histórico de Padua conserva
un aspecto medieval. Rodeado por unas murallas del siglo XVI, se
caracteriza por sus calles silenciosas con arcadas, torres, iglesias
y palacios; plazas mercantiles muy concurridas; jardines escondidos
y calles inesperadas a lo largo del río Bacchiglione. Es
en este entorno donde Enrico Bucci comienza a interesarse por el
arte.
Más tarde le toca vivir en su patria la II Guerra Mundial
y la difícil posguerra.
A través de la lectura de obras de Francisco Coloane va
empapándose de la América exótica e indígena.
Dado su carácter aventurero, llega a Chile en 1953, dedicándose
a la actividad comercial. Recorre el país de norte a sur,
maravillándose con la naturaleza de este país.
En 1972, decide dar un vuelco a su vida y dedicarse a la actividad
artística. Con el auspicio de la Universidad Católica
del Norte, Enrico Bucci realiza sus primeras exposiciones en 1972,
en Antofagasta, promoviendo obras de Israel Roa, Nemesio Antúnez,
Sergio Montecino, Ximena Cristi, Ramón Vergara Grez, Carlos
Pedraza y Hardy Wistuba, entre otros.
En 1974, Enrico Bucci atraviesa el desierto (I y II regiones),
guiando a los artistas Ramón Vergara Grez, Hardy Wistuba,
Fernando Morales Jordán, Carmen Piemonte, Israel Roa y otros,
e invitándoles a pintar temas del norte. Durante los siguientes
años y producto de esta experiencia estética, crea,
junto al maestro Ramón Vergara Grez, la serie de micro pintura
"Geometría Andina", que consiste en la estructuración
de una pintura símbolo. Así se conceptuaba por primera
vez un arte americano, profundamente andino.
En mayo de 1975 inaugura la galería Enrico Bucci en Santiago
(Huérfanos 526), con la exposición “Homenaje
al Norte Grande”. En ésta participan los siguientes
artistas: Fernando Morales Jordán, Israel Roa y Hardy Wistuba.
Además, se exponen pinturas de temas africanos del sacerdote
belga Gustavo Le Paige.
En esta época toma contacto con el padre Gustavo Le Paige
para realizar exposiciones de temas arqueológicos en la Galería
Bucci de Santiago, cuyo objetivo es difundir el arte precolombino.
Se presentan exhibiciones de los museos de San Pedro de Atacama,
Antofagasta, Iquique y Arica. “Tabletas de Rapé”,
“Joyas Precolombinas”, “Tejidos Precolombinos
de San Miguel de Azapa” y “Tejidos, Cerámicas
y Metales de Isluga”, son algunos de los títulos de
estas muestras.
En el mismo período, firma un convenio con la Universidad
de Chile, sede Antofagasta, que le permite continuar con la difusión
de los grandes valores de las artes plásticas nacionales
en el Norte Grande. Esta vez, las exposiciones son acompañadas
de charlas explicativas de las muestras presentadas. Antofagasta,
Tocopilla, Mantos Blancos, Calama, Chuquicamata, oficina salitrera
Victoria, Pozo Almonte, Iquique, Huara, Camiña y Arica conocen
por primera vez exposiciones de los artistas mejor catalogados dentro
del ambiente nacional.
Paralelamente, Enrico Bucci desarrolla una profesión complementaria
a la de galerista, como crítico de arte. Escribe comentarios
en periódicos de Arica, Iquique y Antofagasta, realiza programas
en la radio Chilena y programas televisivos en Antofagasta, con
"Un Minuto con el Arte", además de “Creaciones",
de canal 13.
Entre los años 1978 y 1981, Enrico Bucci viaja a Europa.
Allí entrevista a grandes artistas y a los más connotados
críticos y directores de galerías de arte como Denis
Rene, Juana Mordo y Nicolás Schöffer, recabando fórmulas
e ideas para crear una nueva concepción de galería
de arte.
Entre los años 1982 y 1986, funciona una segunda galería
en Arica. Invita a Pedro Olmos a crear una serie de pinturas y pasteles
con temas nortinos.
Con el decidido apoyo de su hijo Ennio Bucci, entonces estudiante
de Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Chile,
inicia una etapa de intensa actividad. Entre 1985 y 1987 se inauguran
un promedio de 70 exposiciones anuales en Santiago, la mayoría
de carácter experimental, además de instalaciones
de arte, tanto en la capital como en el resto del país. Este
período le dio fama a la Galería Enrico Bucci y se
la conoció como la galería del arte de vanguardia.
En esta época, la galería Enrico Bucci de Santiago
realiza una serie de exposiciones con artistas que pertenecen a
la Escena de Avanzada -Juan Domingo Dávila, Carlos Altamirano
y Carlos Lepe- y el Premio Nacional de Arte 2005, Eugenio Dittborn.
En la década de los 80 la galería sufre un cambio
en su concepción como espacio de exhibición plástica
en el sentido que abre sus puertas al arte joven y experimental
que comienza a gestarse en esa época.
Artistas que ya venían planteando una nueva visión
y propuesta en el arte en esa década, realizan importantes
muestras, como las siguientes:
Lección de anatomía: Arturo Duclos - 1985
Pintor como un estúpido: Carlos Altamirano - Agosto 1985
Fuera de serie: Gonzalo Díaz, Carlos Lepe, Francisco Brugnoli,
Virginia Errazuriz, Juan domingo Dávila (muestra acompañada
de los textos de Luís Oyarzún y Nelly Richard - Septiembre
1985
Pinturas Postales: Eugenio Dittborn - Noviembre 1985
Trama destrama: Francisco Brugnoli, Virginia Errazuriz - Diciembre
1985
Colectivo Piano Ramón Carnicer: Patricio Rueda, Alvaro
Oyarzún, Francisco Zañartu, Hernan Meschi e Iván
Godoy - 1986
La Salud Pública o la política eléctrica chilena:
Mario Soro (instalación donde el artista plantea su propia
biografía en relación a las problemáticas históricas
del Chile de la época) - 1986
En 1990, con la llegada de la democracia, se produjo un fenómeno
de relajación en la creación de las artes. Enrico
Bucci regresa al norte con el fin de desarrollar un proyecto de
arte experimenta "Flores del Desierto" instalación
que reinvindica el dolor y la muerte, teniendo como soporte 250
cuadros con temas de flores. Esta “acción de arte”
se instala en los siguientes lugares:
1990.- Cima del cerro Quimal, en la cordillera Domeyko (a 4.500
mts. de altura)
1991.- Ex- cárcel pública de Santiago.
1993.- Hospital Ochagavía de Santiago.
1993.- Vertedero Lo Errázuriz de Santiago.
1994.- Volcán Antuco.
1994.- Escombros de calle Huérfanos esquina Santa Lucía,
en Santiago.
1995.- Campamento minero de Chuquicamata.
1995.- Valle de la Luna, desierto de Atacama.
1995.- Salar de Atacama.
1995.- Acción de Arte en ex-oficina salitrera Chacabuco,
desierto de Atacama.
1995.- Cementerio abandonado de ex-oficina salitrera Chacabuco.
1995.- Ruinas de Huanchaca de Antofagasta.
1996.- Estadio Chile de Santiago.
1997.- Estadio Nacional de Santiago.
1997.- Pucará de Lasana.
En 1996, la galería organiza performances e instalaciones
en el desierto, como “Adán, Eva y el Tiempo”
y, en 1997, “La Momia de Lasana”. Enrico Bucci muere
el 15 de mayo de 2001, a los 74 años. La galería de
Santiago cierra sus puertas el año 2003.
Muchos de los artistas jóvenes que hoy forman parte de
la escena plástica nacional expusieron en algún
momento en la Galería Bucci. Entre éstos, destacan:
Arturo Duclos, Mario Soro, Iván Daiber, Fernando Tejeda,
Carlos Maturana (Bororo), Josefina Guilisasti, Josefina Fontecilla,
Juan Pablo Langlois hijo, Quintín Bulnes, Angélica
Borques, Ciro Beltrán, Gregoria Larraín, Victoria
Polanco, Carlos Navarrete, Arturo Valderas, Isabel del Río,
entre otros.
Siguiendo la tradición y el espíritu de su padre,
el reconocido galerista Enrico Bucci, su hijo Ennio abre una ventana
al arte, a través de esta galería virtual.
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